AIKIDO
Es un arte marcial japonés tradicional, cuyos vocablos pueden traducirse de la siguiente manera: AI (armonía/juntos), KI (energía/espíritu) y DO (camino).
Morihei Ueshiba desarrolló el AIKIDO luego de estudiar en varias artes marciales, entre ellas Tenjin Shin’ Yo Ryu Jujutsu en 1901, Gozo Ha Yagyu Shingan Ryu entre 1903 y 1908, Judo en 1911 y Daito Ryu Aiki-jujutsu desde 1915 hasta 1937 aproximadamente, logrando una magnífica síntesis de elementos marciales y espirituales que unidos crean lo que hoy es el AIKIDO.
La entrada a Latinoamérica estuvo a cargo del Sensei Yoshimitsu Yamada Shijan 8º Dan. En 1987 se inicia este arte en Colombia, en la ciudad de Bogotá, a cargo del Sensei Luis Fernando Aldana procedente de Venezuela.
En AIKIDO no existe la competición porque es un arte netamente defensivo. Mientras que las escuelas tradicionales de arte marcial hacen énfasis en la defensa personal y el combate, el AIKIDO rechaza estos ideales puramente físicos y cambia el aspecto de la violencia por la armonía. AIKIDO no es un deporte ni un arte de combate, se trata de una práctica enfocada a la búsqueda interior. Mediante un ejercicio sincero y disciplinado logra configurarse en un eficaz método de defensa personal. Es un arte que goza de buena estética, sobriedad, dinamismo, sencillez, elegancia y serenidad.
Durante su entrenamiento se intercambian los papeles de atacante y atacado. La clase se desarrolla mediante el estudio de efectivas técnicas de inmovilización y proyección. La enseñanza es ante todo práctica, es decir que el alumno aprende tratando de realizar con su cuerpo lo que ha demostrado el profesor. Para esto se requiere: una demostración clara, exacta, correcta e impecable por parte del profesor y, una imitación consciente y repetitiva al principio e intuitiva e inconsciente más adelante por parte del alumno. El estudiante corrige su postura y la amplitud de sus movimientos a través del trabajo de armas ( Jo o bastón de madera, boken o sable de madera y, tanto o cuchillo japonés).


